Madres infinitas
Mil madres son las que Dios proyectó en bruto brindando colores y amores a este mundo, dando sonrisas generosas y manos laboriosas a más de una causa amorosa. A todas Dios las ha pensado de manera especial y particular, con su chispita de amor incondicional con sus dones y su cariño acumulado. Una ha de ser quien nos cuidó, esa que nos amamantó, esa quien siempre nos sonrió a pesar de las veces que nos retó. Una ha de ser muy especial: aquella Mamá del Cielo, con su corazón puro y de inmaculados cabellos, con sus delicadas manos que todo lo hacen bello y con esos ojos que gritan el más grande "te quiero". Madre es una palabra inmensa e intensa que a muchas mujeres perfectamente les queda , mientras a otras les falta esmero para calificar y a otras, les ha quedado pequeña por su calidad. Madres que cocinan, que planchan, que limpian, eso no es ser madre: eso es servicio. Ser mamá viene aparejado con los mimos y el cariño, con dar lo mejor a los hijos y también, con el educar,...