Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Libre

Infinita es

Imagen
Imposible es ignorarlas, no quererlas, no mimarlas, no verlas ni observarlas, no escucharlas, tampoco imitarlas. Admirable es su labor desde el inicio del día, desde su madrugar hasta el acabar. A veces no sabemos con exactitud quién se levanta primero, si mamá o el gallo, pero ella ya está peinada y hermosamente arreglada antes de comenzar la jornada. ¿Cómo es eso posible?... Simplemente, es mamá. Increíble es lo bien que sabe todo con su toque mágico, con esas manos de miel, con su aroma a clavel. Solo ellas comprenden que no hay magia en su ser, pero todo aquel que no ejerce la maternidad, no lo ve así. Su mirada queda maravillada ante sus obras majestuosas. Multifuncional es su rol en todo momento. Por momentos, cuidadora y por otros, cocinera. A veces llega la versión cuenta-cuentos junto con cantante de pop o rock, lo que llegue primero. También existe la modalidad de médica, maestra, veterinaria, abogada, policía... y todas las versiones ocurrentes. Lo mejor es que en cada c...

Aún eres mi sufrimiento

De madrugada, pienso en ti y no te vas de mi mente. Al comenzar el día, vuelves a mí y nada te quita de aquí, ni siquiera el cappuccino para poder arrancar. Queda tu presencia estancada allí, en el café frío del fondo de la taza, vagando cual fantasma que no cumplió su propósito de amar y cuidar, que no sabe qué misión debe lograr para poder escapar.  Cada día que regreso a ti se percibe indiferente, frío tornasolado en grises azules, oscuros, preocupados, limitados de amor. Ni una pizca de cariño generoso veo en tus manos ni en tu mirada, todo se siente condescendiente. Tu amor duele, de esta manera lastima y me es raro decir que sufro en tu extraño cariño.  Siento. Me pregunto qué significa esto de los sentimientos. Te pienso y quiero correr a tus brazos, a decirte lo mucho que te aprecio, que te quiero y amo, lo inmenso que veo las distancias cuando no estás, lo eterno que se perciben las horas y los días cuando no nos frecuentamos. Te siento distante y parte es por la falt...

Cada tanto

Imagen
Cada tanto salgo a caminar sin rumbo y dejo que mis piernas me guíen sin propósito alguno. En esas salidas recuerdo, pienso, me conmuevo y agradezco, me deleito y en los detalles del mundo curioseo y me quedo. Cada tanto me pierdo en mi rutina y me absorbe la soledad, me distraigo con todo y al mismo tiempo no hago nada, me pierdo en mi nada y allí quedo varada. Cada tanto recuerdo por dónde voy, en qué camino estoy y me propongo ser consciente y un poco observar, de cuidar cada cosita que me rodea y así, poder amar.  Cada tanto quiero y anhelo ser parte de la naturaleza sin ser del mundo, pero luego me olvido de eso que quiero y todo sigue quedando en aquella gris vereda. Cada tanto me detengo a ver, a observar la vista y los colores, a ver el suelo donde piso y todo a mi alrededor, el camino recorrido y el que queda todavía por recorrer. Me detengo a sentir la cálida brisa y los tantos olores que rodean mi cuerpo sin preguntar, que me arrebatan las penas y me llevan al aire, a el...

Mamá

Y llega un día en que te escuchas hablando como ella, cocinando como ella, regañando como ella, cantando como ella, enseñando como ella, bailando como ella, escribiendo como ella, llorando como ella. Y llega un día en que esos zapatos gigantes que tanto te probaste te quedan, y puedes recorrer su huella. Y con cada paso vas entendiendo todo lo que alguna vez criticaste. Y entiendes los límites, los retos, los enojos, las preocupaciones, los miedos. Y agradeces que estuvo ahí, acompañándote de cerca, cuidando, vigilando. Y agradeces sus desvelos, sus sacrificios, su tiempo. Llega un día en que te miras al espejo y la ves. Porque unos meses estuvimos dentro de ella pero ella siempre va a estar dentro de nosotros". Sole César

Un poquito de Cenicienta.

Imagen
Todas las mujeres tenemos un poquito de Cenicienta: nos sentimos menos de lo que somos porque nos lo dicen todo el tiempo con miradas, con feas palabras, con prejuicios, pero dentro somos seguras de nosotras, respetuosas, valientes, necesitamos de lo maravilloso para arriesgarnos a hacer aquello que no debemos, enfrentar a lo que tememos, admirarnos de nuestra belleza natural. Necesitamos del modelo de una Cenicienta para que guíe nuestros pasos y para superar los obstáculos diferentes que surjan. Siempre hay un príncipe que llama nuestra atención y otra mujer que también lo tiene en su mira, que lo quiere para sí, entonces nos encontramos con alguna competencia. Si no es una mujer que busca a dicho príncipe como esposo, es su madre que lo acapara con toda su protección. El hada madrina ¿Qué hay con ella? Siempre existe. En alguna amiga que hace hasta lo imposible por conceder nuestros deseos, o en nuestra madre. Puede ser incluso algún amigo, que nos entienda a la perfección. ...

Respuestas del Cielo

Imagen
Hoy en día ya no acostumbramos a dejar nuestra vida en manos de Dios, sino que exigimos a nuestro parecer lo que PENSAMOS Y CREEMOS que es mejor para nosotros y que nos hace bien. Ya no pedimos a Dios que se haga su voluntad en nosotros ni decimos que lo necesitamos para llegar al Cielo, sino que manifestamos orgullo en nuestro actuar y también en nuestro orar. Cada uno sabrá. No debemos juzgar a nadie porque ese oficio solo pertenece a Nuestro Señor del Cielo. Cuando pedimos y exigimos a Dios lo que creemos debemos recibir o quitar de nuestra vida, vemos solo una parte de lo que podemos. Somos humanos y nuestra visión es humana, por tanto, llega hasta donde puede porque tiene límites. En cambio, Dios tiene una visión eterna porque así es Él, eterno. No podemos decir que nuestras oraciones no son escuchadas por Dios y mucho menos que son ignoradas, porque eso no es cierto. Nos solemos poner de los pelos cuando no se dan las situaciones o los problemas según nuestras agendas, y mucho ...
Un día quizá llegues a la Luna... Un día quizá llegues a la Luna , con tu propia escalera o con un poquito de ayuda. ¿Qué más da? Llegar es lo importante. En la vida siempre están presentes las colinas, siempre se necesita esfuerzo, si no es para esto, es para aquello otro. Si no sos amigo del esfuerzo, quédate tirado en el prado y no llegues a ningún lado. Es cuestión de elección personal. A mí me gusta por las noches ver el cielo estrellado, después de haber pasado el día entero caminando, intentando llegar a algún lado. Sea un valle, un bosque, una pradera, un monte o un lago. Pero esto ya sería demasiada imaginación. Acá solo puedo encontrar una calle sin gente, una alameda, grandes fincas cosechadas y otras tantas abandonadas, muchos pinches e insectos, muchísimas acequias e hijuelas y un río al final de la calle. ¿Qué dicen a esto? Es pura realidad… ya dejé la imaginación de lado. Todo eso está aquí, lo puedo ver por mi ventana. La gente va hablando y cuchicheando, de todo un p...