Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2020

Un poquito de Cenicienta.

Imagen
Todas las mujeres tenemos un poquito de Cenicienta: nos sentimos menos de lo que somos porque nos lo dicen todo el tiempo con miradas, con feas palabras, con prejuicios, pero dentro somos seguras de nosotras, respetuosas, valientes, necesitamos de lo maravilloso para arriesgarnos a hacer aquello que no debemos, enfrentar a lo que tememos, admirarnos de nuestra belleza natural. Necesitamos del modelo de una Cenicienta para que guíe nuestros pasos y para superar los obstáculos diferentes que surjan. Siempre hay un príncipe que llama nuestra atención y otra mujer que también lo tiene en su mira, que lo quiere para sí, entonces nos encontramos con alguna competencia. Si no es una mujer que busca a dicho príncipe como esposo, es su madre que lo acapara con toda su protección. El hada madrina ¿Qué hay con ella? Siempre existe. En alguna amiga que hace hasta lo imposible por conceder nuestros deseos, o en nuestra madre. Puede ser incluso algún amigo, que nos entienda a la perfección. ...

Respuestas del Cielo

Imagen
Hoy en día ya no acostumbramos a dejar nuestra vida en manos de Dios, sino que exigimos a nuestro parecer lo que PENSAMOS Y CREEMOS que es mejor para nosotros y que nos hace bien. Ya no pedimos a Dios que se haga su voluntad en nosotros ni decimos que lo necesitamos para llegar al Cielo, sino que manifestamos orgullo en nuestro actuar y también en nuestro orar. Cada uno sabrá. No debemos juzgar a nadie porque ese oficio solo pertenece a Nuestro Señor del Cielo. Cuando pedimos y exigimos a Dios lo que creemos debemos recibir o quitar de nuestra vida, vemos solo una parte de lo que podemos. Somos humanos y nuestra visión es humana, por tanto, llega hasta donde puede porque tiene límites. En cambio, Dios tiene una visión eterna porque así es Él, eterno. No podemos decir que nuestras oraciones no son escuchadas por Dios y mucho menos que son ignoradas, porque eso no es cierto. Nos solemos poner de los pelos cuando no se dan las situaciones o los problemas según nuestras agendas, y mucho ...

Verano

En tu luz tempranera Quisiera yo andar, Tu calor poder gozar Quedándome entera. Eternamente vería Tus suaves cariños En los jardines de día Que cuidan los niños. Las flores no se resisten, Quieren ver y crecer. De cara siempre al sol Como quien busca amor. Tus calores matinales Tan tiernos como el sol, Suaves como el algodón, Cálidos como es abrazarte… Tus calores despiertan En algunos sonrisas, Mariposas que vuelan O malhumor que pincha. El agua corre en hijuelas, Las acequias la llevan, Hay más tormentas En lluvias siempre llega. El agua brilla más, Se siente más suave Se transparenta más, Y en ella todo vale. Viniste para quedarte Como todos los años Solo tres breves meses Y hasta el próximo año. Mari Santos

A ti

Corres por mis venas y te siento en mí, Pero te encuentro y te alejas de mí, Pues no entiendo esta contradicción Me tienes aquí en interrogación. Con signos de interrogación estoy, Aquí, por el mismo camino voy. Tu rostro me tiene un tanto helada Por las nubes voy vagando, Temo volver con mi alma hechizada Y vaya de ti enamorando.   Las estrellas en mi cielo brillan más Desde que pido a Dios por ti, Las oraciones nunca están demás Sé que será lo mejor para ti. Con preguntas y oraciones estoy Aquí siempre, hechizada hoy. Suéltate de una vez y ven por mí Deja tus miedos a un lado, Yo los aparté de mi vida por ti En mi jardín yacen enterrados. Con tus preguntas a mí ven hoy Que esperando en mi jardín estoy. Mari Santos

Cuando te vi

Imagen
En cuanto te vi supe que eras para mí: me vi junto a ti y enseguida me perdí. Mi interior tembló tus ojos me invadieron, mi voz se anudó y las palabras no salieron. Eres muy resuelto, un poco altanero y en este momento: un extraño compañero. Y aunque sé que te quiero  hablarte me da miedo, me tiembla el pulso y no tengo impulso. Puedo imaginarnos juntos y a la par, como también vernos en algo especial: una relación donde no destaque ninguno, una relación donde amarte sea mi mundo. Amarte con los ojos y en una sonrisa, amarte en el café  aunque amargo esté. Seguirte en la rutina y ponerle purpurina, acompañarte lento y en cada momento. Mari Santos

Mercedes

Imagen
Radiante de luz te vi,  Tan serena y delicada,  Que no supe si en ti vi  Un ángel de pasada.   Tan frágil como el cristal,  Tan bella como un rosal,  Tan serena como el cielo,  Más perfecta sería un sueño.   Tu mirada en la Cruz  A menudo fijabas,  Y el rezo a la Virgen  Siempre destinabas.  Pequeña fiel y devota,  Siempre en oración:  En santo diálogo oras  ¡Es verdadera conexión! Mari Santos