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Mi angelito

(A María Clara) Jamás creí que llegarías tan pronto A mi corazón atrapaste de pronto Y aun sin conocernos te quise Y en mis sueños te dormiste.   Te espero, te quiero conocer de una vez Tantos meses pasaron del día aquel Que me pasa el tiempo tan lento, Quiero apurar la llegada del invierno.   Agosto llega pronto, pues quiero ver Los ojitos de ese angelito venidero, De la pequeñita aquella sin vergüenza Que robará corazones a montones. 05-06-20 Tu tía

Los zapatos que se rompieron de tanto bailar

Érase una vez un rey que tenía doce hijas, cual más hermosa. Dormían todas juntas en una misma sala, con las camas alineadas, y por la noche a la hora de acostarse, el rey cerraba la puerta con llave y echaba cerrojo. Mas por la mañana, al abrir de nuevo el aposento, advertía que todos los zapatos estabas estropeados de tanto bailar, sin que nadie pudiese poner en claro el misterio. Al fin, el rey mandó pregonar que quién descubriese dónde iban a bailar sus hijas por la noche podría elegir a una por esposa, y a la muerte del monarca heredaría el trono; pero con la condición de que quien se ofreciese perdería la vida si al cabo de tres días con sus noches no hubiese esclarecido el caso. Al poco tiempo se presentó un príncipe, que se declaró dispuesto a intentar la empresa. Fue bien recibido, y al llegar la noche se lo condujo a una habitación contigua al dormitorio de las princesas. Le pusieron allí una cama. Él debía averiguar adónde se iban ellas a bailar; para que no pudiesen hacerlo...

Reflejado en tu mirada

(Al sobrino en camino) En la mirada de mamá te reflejaste Y por ella me miraste entre llanto y amor, Esas lágrimas tan puras de emoción Que aparecieron al anunciarte. Entre palabras ahogadas y miradas de amor que mamá intentaba pronunciar todo de vos y que no hizo falta... entre hermanas así es, y fue ahí que prometí amarte y malcriarte a la vez. A más no poder el corazón emocionado Y con algunas inseguridades y miedos. Aseguro que esta venida sorpresiva Será cálidamente recibida.   Todavía no sabemos qué serás Ni cómo, qué color de ojos tendrás… Con quién te gustará estar más Ni el nombre que portarás. Todo misterio eres, belleza total para nosotros, irradias amor desde el vientre y te manifiestas dando el presente.   El alma me salta de alegría Al saber que ya vendrás y que, Entre tanto soñarte día a día Ya estás aquí presente. 23-02-20 Tu tía

Dondequiera que estén

(a mis abuelos) Si me vieran creciendo, Al aire libre y con fe, Leyendo y escribiendo Sobre eso que no se ve. Orgullosos de mí los veo, Abrazándome fuerte, Imagino juntos viviendo Si estuviesen presentes.   Una vez los vi en un sueño Y no quise despertar, Estaba el cielo tan bello Que me sentí volar. Rezaré y los recordaré, Cerquita de Dios los quiero Donde siempre abunda la fe, La vida, la verdad y el Amor. Mari Santos

Todos los perros van al Cielo

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  Capítulo 1. Ulises es un perro muy negro y un poco viejo, ya le cuesta un poco respirar y también caminar. Se le han gastado las patas de tanto andar, correr autos y a otros perros. Le gusta estar con su amigo Baymax y con él a la tarde jugar. Son los dos labradores, de pelo muy suave y lacio, uno negro y el otro rubio. Son perros muy amigables, juguetones y simpáticos con las personas. Una anciana apodada Ñata es la dueña de Ulises desde que es muy pequeño. Lo acaricia cuando pasa, le cocina siempre que puede, lo alimenta todos los días, y cuando hay fuegos artificiales lo deja entrar a la casa porque tiene mucho terror a esos ruidos. Y es imposible sacarlo, todos lo han intentado pero parece muy pesado y de cemento pegado al suelo. Solo hay que esperar a que él quiera salir de la casa. No hay otra forma de que salga. La dueña de Ulises tiene un nieto llamado Simón. Cuando él nació, Ulises ya estaba en la casa, desde mucho antes. Lo vio crecer, caminar, le chupó los dedos y ...

Deseos en mi atmósfera

"Que todavía no haya amistad No quita lugar a la sinceridad, Mis palabras llenas están De lo que quiero expresar.   Vuelan los cariños por mi aire Y quiero hacértelos llegar, Con una brisa de viento fuerte que tu piel pueda acariciar." [...] 30.07.20 Mari Santos
Un día quizá llegues a la Luna... Un día quizá llegues a la Luna , con tu propia escalera o con un poquito de ayuda. ¿Qué más da? Llegar es lo importante. En la vida siempre están presentes las colinas, siempre se necesita esfuerzo, si no es para esto, es para aquello otro. Si no sos amigo del esfuerzo, quédate tirado en el prado y no llegues a ningún lado. Es cuestión de elección personal. A mí me gusta por las noches ver el cielo estrellado, después de haber pasado el día entero caminando, intentando llegar a algún lado. Sea un valle, un bosque, una pradera, un monte o un lago. Pero esto ya sería demasiada imaginación. Acá solo puedo encontrar una calle sin gente, una alameda, grandes fincas cosechadas y otras tantas abandonadas, muchos pinches e insectos, muchísimas acequias e hijuelas y un río al final de la calle. ¿Qué dicen a esto? Es pura realidad… ya dejé la imaginación de lado. Todo eso está aquí, lo puedo ver por mi ventana. La gente va hablando y cuchicheando, de todo un p...