Respuestas del Cielo

Hoy en día ya no acostumbramos a dejar nuestra vida en manos de Dios, sino que exigimos a nuestro parecer lo que PENSAMOS Y CREEMOS que es mejor para nosotros y que nos hace bien. Ya no pedimos a Dios que se haga su voluntad en nosotros ni decimos que lo necesitamos para llegar al Cielo, sino que manifestamos orgullo en nuestro actuar y también en nuestro orar. Cada uno sabrá. No debemos juzgar a nadie porque ese oficio solo pertenece a Nuestro Señor del Cielo.

Cuando pedimos y exigimos a Dios lo que creemos debemos recibir o quitar de nuestra vida, vemos solo una parte de lo que podemos. Somos humanos y nuestra visión es humana, por tanto, llega hasta donde puede porque tiene límites. En cambio, Dios tiene una visión eterna porque así es Él, eterno.


No podemos decir que nuestras oraciones no son escuchadas por Dios y mucho menos que son ignoradas, porque eso no es cierto. Nos solemos poner de los pelos cuando no se dan las situaciones o los problemas según nuestras agendas, y mucho más cuando la respuesta a nuestras oraciones es un simple NO. Esa palabra tiene fuerza en determinados momentos. Dios la emplea para demostrarnos que aún no es momento, o que no es lo mejor en este tiempo, o que no es lo que corresponde. Solo debemos estar atentos e interpretar sus señales. No son señales cualquiera, sino del Cielo. Solemos pensar que Él no se comunica con nosotros, pero somos nosotros quienes no lo escuchamos porque no le damos tiempo o porque no queremos simplemente.

Las palabras de Dios son milagros enormes en nuestra vida, son alegría y paz, son gozo y un portal de la vida celestial. Son caricias de un Padre a su Hijo, amorosas y cálidas, con palabras tiernas con perfumes florales. Son señales para regresar a Casa, donde alguien te espera con los brazos abiertos, donde habrá una fiesta a tu llegada, donde habrá sonrisas y amor en el encuentro de ese abrazo tan anhelado.

[...]

Mari Santos

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un poquito de Cenicienta.

Mi corazón de noche

"Había una vez" en mi cuento

Veredicto de amor

Cuando te vi

Madres infinitas

Estrellada en la labor

Flashh de tu risa