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Una mujer sencilla

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Una mujer es quien nace mujer biológicamente. Una mujer es diferente a un varón, completamente. Ella es compañera del varón, en amistad, en noviazgo, e incluso hasta en matrimonio. Es sensible desde la piel hacia el interior. Es dadora de vida, en toda la historia de la humanidad. Es fuente de felicidad, para quien la rodea. Es protectora y celosa de lo suyo, cuida su esposo, su familia. Una mujer es leal a su misión, a educar, a enseñar, a ser ejemplo para los niños, para otras mujeres. Es respetuosa y responsable, con su esposo, con sus hijos. Ella es quien da vida y color a un hogar, tiñe el aire y da calor incluso a una casa sin revocar. Es la delicadeza en una pareja, es la bella que ama a la "bestia". Una mujer es flor en primavera, se prepara a brillar y alumbrar en su pronto caminar. Una mujer es portadora de belleza y de bondad. Es también, encarnación de la pureza, cuida su cuerpo, cuida su imagen, cuida sus gestos y sus acciones. Una mujer es caricia y alegría, por...

Mi corazón de noche

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La noche como siempre llega y mi corazón se enreda, se tiñe de oscura soledad y no sonríe aunque le mienta. Él conoce hasta lo que desconoce y desenmascara a todo maleante, toda mentira siempre descose  y perdona todo mal en un instante. De día mi corazón es pura alegría y no hay palabra que le sea fatal. De día, se encarna de sincera sonrisa que no puede quitarse jamás. Pero al llegar la interminable noche mi confidente sin más vueltas descubre todo aquello que mi sonrisa cubre y hace que mi corazón le desabroche. Mi fiel confidente y compañera de veladas, que cada una de mis lágrimas ha juntado y me ha permitido descansar en su regazo, mi siempre perfumada y suave almohada. Mi corazón en las sombras de la noche sufre de cada injusticia que ha sentido, de cada trago amargo que la vida le ha traído, y prefiere descansar y que su almohada lo ayude. La noche llegando está otra vez, mi ventana inusualmente se cubrió de estrellas y mi corazón sonríe esta vez porque encontró una vista e...

Cada tanto

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Cada tanto salgo a caminar sin rumbo y dejo que mis piernas me guíen sin propósito alguno. En esas salidas recuerdo, pienso, me conmuevo y agradezco, me deleito y en los detalles del mundo curioseo y me quedo. Cada tanto me pierdo en mi rutina y me absorbe la soledad, me distraigo con todo y al mismo tiempo no hago nada, me pierdo en mi nada y allí quedo varada. Cada tanto recuerdo por dónde voy, en qué camino estoy y me propongo ser consciente y un poco observar, de cuidar cada cosita que me rodea y así, poder amar.  Cada tanto quiero y anhelo ser parte de la naturaleza sin ser del mundo, pero luego me olvido de eso que quiero y todo sigue quedando en aquella gris vereda. Cada tanto me detengo a ver, a observar la vista y los colores, a ver el suelo donde piso y todo a mi alrededor, el camino recorrido y el que queda todavía por recorrer. Me detengo a sentir la cálida brisa y los tantos olores que rodean mi cuerpo sin preguntar, que me arrebatan las penas y me llevan al aire, a el...

Uno y cero

Uno no quería contar con nadie y Uno no entendía porque era impar si antes de él había alguien Uno no quería contar con nadie y uno sentía que después de él estaba el infinito y a Uno ese epíteto le daba miedo así que Uno muerto de pavor se fijó en Cero y cuando Uno vio a Cero pensó que Cero era el número más bonito que había visto y que aun viniendo antes que él era entero pensó que en Cero había encontrado el amor verdadero en Cero había encontrado a su par así que decidió ser sincero con Cero y decirle que aunque era un Cero a la izquierda sería el Cero que daría valor y sentido a su vida eso de ser el primero ya no le iba así que le dio a Cero la gran bienvenida juntos eran pura alegría y se completaban Uno tenía cero tolerancia al alcohol pero con Cero se podía tomar una cerveza cero por su aniversario que para eso tenía que inventarse una fecha cero en el calendario pero era algo cerrado y le costaba representar textos pero junto a Uno hacían el perfecto código binario y eran los...

Mamá

Y llega un día en que te escuchas hablando como ella, cocinando como ella, regañando como ella, cantando como ella, enseñando como ella, bailando como ella, escribiendo como ella, llorando como ella. Y llega un día en que esos zapatos gigantes que tanto te probaste te quedan, y puedes recorrer su huella. Y con cada paso vas entendiendo todo lo que alguna vez criticaste. Y entiendes los límites, los retos, los enojos, las preocupaciones, los miedos. Y agradeces que estuvo ahí, acompañándote de cerca, cuidando, vigilando. Y agradeces sus desvelos, sus sacrificios, su tiempo. Llega un día en que te miras al espejo y la ves. Porque unos meses estuvimos dentro de ella pero ella siempre va a estar dentro de nosotros". Sole César

Un poquito de Cenicienta.

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Todas las mujeres tenemos un poquito de Cenicienta: nos sentimos menos de lo que somos porque nos lo dicen todo el tiempo con miradas, con feas palabras, con prejuicios, pero dentro somos seguras de nosotras, respetuosas, valientes, necesitamos de lo maravilloso para arriesgarnos a hacer aquello que no debemos, enfrentar a lo que tememos, admirarnos de nuestra belleza natural. Necesitamos del modelo de una Cenicienta para que guíe nuestros pasos y para superar los obstáculos diferentes que surjan. Siempre hay un príncipe que llama nuestra atención y otra mujer que también lo tiene en su mira, que lo quiere para sí, entonces nos encontramos con alguna competencia. Si no es una mujer que busca a dicho príncipe como esposo, es su madre que lo acapara con toda su protección. El hada madrina ¿Qué hay con ella? Siempre existe. En alguna amiga que hace hasta lo imposible por conceder nuestros deseos, o en nuestra madre. Puede ser incluso algún amigo, que nos entienda a la perfección. ...

Respuestas del Cielo

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Hoy en día ya no acostumbramos a dejar nuestra vida en manos de Dios, sino que exigimos a nuestro parecer lo que PENSAMOS Y CREEMOS que es mejor para nosotros y que nos hace bien. Ya no pedimos a Dios que se haga su voluntad en nosotros ni decimos que lo necesitamos para llegar al Cielo, sino que manifestamos orgullo en nuestro actuar y también en nuestro orar. Cada uno sabrá. No debemos juzgar a nadie porque ese oficio solo pertenece a Nuestro Señor del Cielo. Cuando pedimos y exigimos a Dios lo que creemos debemos recibir o quitar de nuestra vida, vemos solo una parte de lo que podemos. Somos humanos y nuestra visión es humana, por tanto, llega hasta donde puede porque tiene límites. En cambio, Dios tiene una visión eterna porque así es Él, eterno. No podemos decir que nuestras oraciones no son escuchadas por Dios y mucho menos que son ignoradas, porque eso no es cierto. Nos solemos poner de los pelos cuando no se dan las situaciones o los problemas según nuestras agendas, y mucho ...

Verano

En tu luz tempranera Quisiera yo andar, Tu calor poder gozar Quedándome entera. Eternamente vería Tus suaves cariños En los jardines de día Que cuidan los niños. Las flores no se resisten, Quieren ver y crecer. De cara siempre al sol Como quien busca amor. Tus calores matinales Tan tiernos como el sol, Suaves como el algodón, Cálidos como es abrazarte… Tus calores despiertan En algunos sonrisas, Mariposas que vuelan O malhumor que pincha. El agua corre en hijuelas, Las acequias la llevan, Hay más tormentas En lluvias siempre llega. El agua brilla más, Se siente más suave Se transparenta más, Y en ella todo vale. Viniste para quedarte Como todos los años Solo tres breves meses Y hasta el próximo año. Mari Santos

A ti

Corres por mis venas y te siento en mí, Pero te encuentro y te alejas de mí, Pues no entiendo esta contradicción Me tienes aquí en interrogación. Con signos de interrogación estoy, Aquí, por el mismo camino voy. Tu rostro me tiene un tanto helada Por las nubes voy vagando, Temo volver con mi alma hechizada Y vaya de ti enamorando.   Las estrellas en mi cielo brillan más Desde que pido a Dios por ti, Las oraciones nunca están demás Sé que será lo mejor para ti. Con preguntas y oraciones estoy Aquí siempre, hechizada hoy. Suéltate de una vez y ven por mí Deja tus miedos a un lado, Yo los aparté de mi vida por ti En mi jardín yacen enterrados. Con tus preguntas a mí ven hoy Que esperando en mi jardín estoy. Mari Santos

Cuando te vi

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En cuanto te vi supe que eras para mí: me vi junto a ti y enseguida me perdí. Mi interior tembló tus ojos me invadieron, mi voz se anudó y las palabras no salieron. Eres muy resuelto, un poco altanero y en este momento: un extraño compañero. Y aunque sé que te quiero  hablarte me da miedo, me tiembla el pulso y no tengo impulso. Puedo imaginarnos juntos y a la par, como también vernos en algo especial: una relación donde no destaque ninguno, una relación donde amarte sea mi mundo. Amarte con los ojos y en una sonrisa, amarte en el café  aunque amargo esté. Seguirte en la rutina y ponerle purpurina, acompañarte lento y en cada momento. Mari Santos

Mercedes

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Radiante de luz te vi,  Tan serena y delicada,  Que no supe si en ti vi  Un ángel de pasada.   Tan frágil como el cristal,  Tan bella como un rosal,  Tan serena como el cielo,  Más perfecta sería un sueño.   Tu mirada en la Cruz  A menudo fijabas,  Y el rezo a la Virgen  Siempre destinabas.  Pequeña fiel y devota,  Siempre en oración:  En santo diálogo oras  ¡Es verdadera conexión! Mari Santos

Mi angelito

(A María Clara) Jamás creí que llegarías tan pronto A mi corazón atrapaste de pronto Y aun sin conocernos te quise Y en mis sueños te dormiste.   Te espero, te quiero conocer de una vez Tantos meses pasaron del día aquel Que me pasa el tiempo tan lento, Quiero apurar la llegada del invierno.   Agosto llega pronto, pues quiero ver Los ojitos de ese angelito venidero, De la pequeñita aquella sin vergüenza Que robará corazones a montones. 05-06-20 Tu tía

Los zapatos que se rompieron de tanto bailar

Érase una vez un rey que tenía doce hijas, cual más hermosa. Dormían todas juntas en una misma sala, con las camas alineadas, y por la noche a la hora de acostarse, el rey cerraba la puerta con llave y echaba cerrojo. Mas por la mañana, al abrir de nuevo el aposento, advertía que todos los zapatos estabas estropeados de tanto bailar, sin que nadie pudiese poner en claro el misterio. Al fin, el rey mandó pregonar que quién descubriese dónde iban a bailar sus hijas por la noche podría elegir a una por esposa, y a la muerte del monarca heredaría el trono; pero con la condición de que quien se ofreciese perdería la vida si al cabo de tres días con sus noches no hubiese esclarecido el caso. Al poco tiempo se presentó un príncipe, que se declaró dispuesto a intentar la empresa. Fue bien recibido, y al llegar la noche se lo condujo a una habitación contigua al dormitorio de las princesas. Le pusieron allí una cama. Él debía averiguar adónde se iban ellas a bailar; para que no pudiesen hacerlo...

Reflejado en tu mirada

(Al sobrino en camino) En la mirada de mamá te reflejaste Y por ella me miraste entre llanto y amor, Esas lágrimas tan puras de emoción Que aparecieron al anunciarte. Entre palabras ahogadas y miradas de amor que mamá intentaba pronunciar todo de vos y que no hizo falta... entre hermanas así es, y fue ahí que prometí amarte y malcriarte a la vez. A más no poder el corazón emocionado Y con algunas inseguridades y miedos. Aseguro que esta venida sorpresiva Será cálidamente recibida.   Todavía no sabemos qué serás Ni cómo, qué color de ojos tendrás… Con quién te gustará estar más Ni el nombre que portarás. Todo misterio eres, belleza total para nosotros, irradias amor desde el vientre y te manifiestas dando el presente.   El alma me salta de alegría Al saber que ya vendrás y que, Entre tanto soñarte día a día Ya estás aquí presente. 23-02-20 Tu tía

Dondequiera que estén

(a mis abuelos) Si me vieran creciendo, Al aire libre y con fe, Leyendo y escribiendo Sobre eso que no se ve. Orgullosos de mí los veo, Abrazándome fuerte, Imagino juntos viviendo Si estuviesen presentes.   Una vez los vi en un sueño Y no quise despertar, Estaba el cielo tan bello Que me sentí volar. Rezaré y los recordaré, Cerquita de Dios los quiero Donde siempre abunda la fe, La vida, la verdad y el Amor. Mari Santos

Todos los perros van al Cielo

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  Capítulo 1. Ulises es un perro muy negro y un poco viejo, ya le cuesta un poco respirar y también caminar. Se le han gastado las patas de tanto andar, correr autos y a otros perros. Le gusta estar con su amigo Baymax y con él a la tarde jugar. Son los dos labradores, de pelo muy suave y lacio, uno negro y el otro rubio. Son perros muy amigables, juguetones y simpáticos con las personas. Una anciana apodada Ñata es la dueña de Ulises desde que es muy pequeño. Lo acaricia cuando pasa, le cocina siempre que puede, lo alimenta todos los días, y cuando hay fuegos artificiales lo deja entrar a la casa porque tiene mucho terror a esos ruidos. Y es imposible sacarlo, todos lo han intentado pero parece muy pesado y de cemento pegado al suelo. Solo hay que esperar a que él quiera salir de la casa. No hay otra forma de que salga. La dueña de Ulises tiene un nieto llamado Simón. Cuando él nació, Ulises ya estaba en la casa, desde mucho antes. Lo vio crecer, caminar, le chupó los dedos y ...

Deseos en mi atmósfera

"Que todavía no haya amistad No quita lugar a la sinceridad, Mis palabras llenas están De lo que quiero expresar.   Vuelan los cariños por mi aire Y quiero hacértelos llegar, Con una brisa de viento fuerte que tu piel pueda acariciar." [...] 30.07.20 Mari Santos
Un día quizá llegues a la Luna... Un día quizá llegues a la Luna , con tu propia escalera o con un poquito de ayuda. ¿Qué más da? Llegar es lo importante. En la vida siempre están presentes las colinas, siempre se necesita esfuerzo, si no es para esto, es para aquello otro. Si no sos amigo del esfuerzo, quédate tirado en el prado y no llegues a ningún lado. Es cuestión de elección personal. A mí me gusta por las noches ver el cielo estrellado, después de haber pasado el día entero caminando, intentando llegar a algún lado. Sea un valle, un bosque, una pradera, un monte o un lago. Pero esto ya sería demasiada imaginación. Acá solo puedo encontrar una calle sin gente, una alameda, grandes fincas cosechadas y otras tantas abandonadas, muchos pinches e insectos, muchísimas acequias e hijuelas y un río al final de la calle. ¿Qué dicen a esto? Es pura realidad… ya dejé la imaginación de lado. Todo eso está aquí, lo puedo ver por mi ventana. La gente va hablando y cuchicheando, de todo un p...