Estrellada en la labor
(A mi compañera, Magalí Andreo)
Magalí es una maestra muy guapa y con pasión,
Y mira las planillas con flojera y desamor.
Se dice la vice y nadie la contradice
Por si su futuro, con un toque mágico, fácilmente predice.
La maestra de quinto no tiene comparación:
Siempre con su simpatía, reviste sus chistes
Con aires de respeto y un poco de alpiste...
Siempre con brillantinas y si distraído estás, ¡perdiste!:
Ya sacó el cuero a tres, le pegó a uno y va por el quinto,
Que va rogándole tirado en el piso...
Irónicamente, su mejor forma de expresión.
En su espalda lleva con tinta invisible
"Cuidado, maestra altamente peligrosa"
Aunque su mirada suscita que es flexible,
Inteligente, elocuente y un poquito amorosa.
La maestra de quinto sigue sin comparación:
Desde mi grado la siento,
Se hace presente en mis clases su voz
Y a veces, cual hechizo, su presencia viene en invocación.
Admiración a todo aquel que con elegante porte
Lleva consigo insaciable inteligencia, una cruel gracia,
La simpatía, la seriedad y una cierta dicotomía al tope
Que, domina versátil ante los días de mayores dificultades y desgracias.
Dicha docente elocuente, sincera y picante
Continúa sin una valiosa comparación...
¡Porque es simplemente brillante!
Porque en su espontaneidad y originalidad es canción.
Comparación no tendrá, no le quedará,
Ni hoy, ni mañana, ni jamás...
Sus cualidades con ayuda mantendrá
Y algunas más paciente fecundará.
A la maestra que lanza miradas graciosas,
Que hace gestos guardando secretos,
Manteniendo silencios y estallando por momentos...
Estas palabras prometidas le dedico hoy en sonrojadas estrofas.
21.04.22
Mari Santos

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