Todo el día

Me invadís la mente, como el sol se filtra por la ventana al amanecer.

Me robás la mente a cada paso del día, provocando una sonrisa que se dibuja en mi rostro inconscientemente.

Me das energía para seguir despierta, a pesar de haberme deshecho durante el trajín del día.

Me empujás y alentás a continuar en lo que me importa y me hace feliz.

Me encanta cómo me provocás y me peléas. A cada respuesta mía un comentario tuyo dejás… ¡y no me gusta! Pero lo acepto y guardo en mi mente para la próxima vez.

Te pienso porque me enloqueciste y susurraste palabras bonitas, adornaste mi rutina y me quedé loca, asombradamente boba. Te pienso y te quiero a mi lado.

De todo lo que causás, provocás en mi pequeño ser, tuviste y tenés la culpa. Y soy feliz por eso, infinitamente. Sentite culpable por mi irritabilidad ante tu presencia.

¡Quiero verte, otra vez!

(05.10.23)
Para: Cupido
Mari Santos 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un poquito de Cenicienta.

Mi corazón de noche

"Había una vez" en mi cuento

Veredicto de amor

Cuando te vi

Madres infinitas

Estrellada en la labor

Respuestas del Cielo

Flashh de tu risa