Flores silvestres
- A mi compañera y nueva amiga: Florencia Ponce -
A una muchachita conocí un día,
De semblante serio y poca
gracia,
Diría simpática pero mentiría.
Las primeras impresiones son
duras,
A veces hasta falaces y
embusteras,
Camuflan lo real, difieren de
lo veraz
Dando temple a uno de forma que no siempre
es.
Pasados los meses continuaban
Los “hola” y “chau” con
regularidad
Cual despertador al sonar las
seis y cuarto,
Pocas veces salimos de aquel
cordial trato.
Pero nuevamente Dios barajó
Y tu camino con el mío cruzó,
Nos dejó enfrentadas
Y viéndonos cara a cara, sin
máscaras.
El tiempo indudablemente transcurrió
Volteando el reloj de arena
una y otra vez,
Permitiendo el conocimiento mutuo
Y de a poquito, un centímetro
más y más.
Nos permitimos ser “compas”
Como decís vos,
Ser paralelas, compañeras
laborales,
Como dice la realidad.
Nos dejamos invadirnos lugares,
Tiempos y clases iniciadas.
Nos dimos “pase libre” a
favores,
Ayudas, sonrisas, charlas y acá
estamos…
Compartimos la aventura de un viaje,
Horas de compañía y
responsabilidad.
Nos bromeamos al despertar y
sin maquillaje,
Y del otro lado de la mesa estuve,
con vos, en las
comidas compartidas.
En la lejanía pensé en vos,
Durante esa caminata por la
sierra,
En la tarde en que te conocí,
en la cual me caíste de seis.
Ahora me caes mucho,
Tanto más que diez… mucho.
Y en aquella tarde campestre te
sentí,
En aquellas silvestres vi tu nombre,
Tan presente estabas que junté flores
Y me recliné a cada paso, ¡me hizo bien
por vos! Y seguramente a vos también.
Esto se percibe inconmensurable,
Amistad sinfín, memorable.
Dicen que uno nunca sabe,
Dios quiera, el horizonte sea vasto y de
atardecer.
Con mi sincero cariño
Deseo que jamás se sequen
Aquellas hermosas flores silvestres
Que en tus manos regalé.
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